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13/6/10

Lecturas para jóvenes

Las mil y una noches

Alejandro Dumas: Los tres mosqueteros, El Conde de Montecristo.

Roberto Arlt: El juguete rabioso.

Ponson du Terrail: Las aventuras de Rocambole.

Mark Twain: Huckleberry Finn.

Emilio Salgari: Sandokán, El Corsario Negro.

Jack London: El llamado de la selva.

Daniel Defoe: Robinson Crusoe.

Hermann Melville: Moby Dick.

La Isla de Nim / Wendy Orr ; Kerry Millard , ilustrador. Zaragoza : Edelvives, 2002. ISBN 84-263-4607-3.

Nim y su padre viven en medio del océano, en una isla paradisíaca. Pero eso no implica estar incomunicados. Gracias Internet pueden comunicarse con el exterior. Esta forma de comunicación será transcendental para superar los problemas y vivir una gran aventura.

Este libro nos muestra de una manera divertida la importancia de la comunicación, sea cual sea su forma. En este caso las nuevas tecnologías. Una buena manera de dar a conocer este medio a los chicos y chicas.

"A: jack.rusoe@explorer.net
De: alias@incognito.net
Fecha: martes 30 de marzo, 22:21
Querido Jack Rusoe:
(...) 1) ¿cuánto tiempo flotan los cocos?
(...) Gracias, Alex Rover"



Literatura para niños y niñas

Literatura para niños y niñas

  • "Colmillo Blanco" (White fang, 1906): escrito por Jack London, cuenta la historia de un lobo que es amado, odiado y utilizado a lo largo de su vida. Una reflexión magnífica sobre la libertad, la esclavitud y el amor.
  • "El Principito" (Le petit prince, 1943): escrito por Saint-Exupéry es una de las joyas de la literatura mundial. Un principito de un pequeño asteroide se lanza a la aventura de recorrer otros mundos, entre los cuales está la Tierra. En ellos conoce a distintos personajes y con su sencillez y sabiduría aborda temas como la amistad, el amor y la vida misma..
  • "El libro de la selva" (The Jungle Book - 1894): escrito por Rudyard Kipling, es una recopilación de cuentos. Los primeros capítulos se refieren a la historia de un niño criado en la selva y las aventuras que allí vive. Luego, comienzan cuentos independientes. Una buena manera de ejercitar la imaginación.

Historias perfectas para ellas

  • "Mujercitas" (Little women - 1868): escrito por Louisa May Alcott, cuenta la historia de cuatro jovencitas caracterizadas cada una con un defecto y su crecimiento en la época de la guerra civil norteamericana. Es un libro que habla de evolución personal y aborda los problemas de la vida misma. Esta saga continúa con: Las mujercitas se casan (Good Wives), Hombrecitos y Los muchachos de Jo.
  • "Una niña anticuada": escrita también por Louisa May Alcott. La historia versa sobre una niña de campo llamada Polly que visita a una amiga en la ciudad. La diferencia entre los dos mundos es muy marcada, pero ella se mantiene fiel a sus principios aunque siempre hay tentaciones alrededor.

Libros de aventura para ellos

  • "Robinson Crusoe" (1719): escrita por Daniel Defoe, cuenta la historia de un marinero que tras un naufragio resulta el único sobreviviente y debe vivir en una isla desierta. Una aventura para leer más de una vez.
  • "20.000 leguas de viaje submarino" (Vingt mille lieues sous le mer - 1869): es una de las obras más reconocidas de Julio Verne. La historia versa sobre la captura de un reconocido biólogo a manos del Capitán Nemo y las aventuras que viven en el submarino con el cual recorren los mares. Un clásico imperdible.

  • http://literatura.suite101.net/article.cfm/libros_clsicos_para_ninos_y_jovenes
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Donde viven los monstruos / Maurice Sendak. Madrid: Alfaguara, 1992. ISBN 84-204-3022-6.
(PARA primeros lectores)

Sus travesuras llevan a Max a su habitación castigado y sin cenar. Encerrado entre esas cuatro paredes, imagina un viaje fantástico al país de los monstruos, donde se convertirá en el rey.

Donde viven los monstruos es un clásico de la literatura infantil. Un libro para aprender a domar monstruos, en este caso entrañables y tiernos. También es un libro que refuerza el amor a la familia. Un libro para primeros lectores que se verán identificados con Max, sus juegos, sus miedos, su mundo.

“La noche que Max se puso su traje de lobo y se dedicó a hacer faenas de una clase y de otra su madre le llamó “¡MONSTRUO!” y Max le contestó “¡TE VOY A COMER!” y le mandaron a la cama sin cenar.”

Los tres bandidos / Tomi Ungerer.- Valladolid: Miñón, 1981. ISBN 84-355-0420-4.
(PARA primeros lectores)

Esta es la historia de tres fieros bandidos y sus andanzas. También del cambio que se produce en sus vidas cuando se cruza en su camino una niña. Entonces su vida se transformará.

Con un lenguaje sencillo, y unas ilustraciones que se acoplan perfectamente a la narración. Nos encontramos con la personalidad de tres bandidos que variarán su conducta tras un episodio que les hará reflexionar sobre su vida. Una historia de terror para primeros lectores tratada con humor e imaginación

El Árbol generoso / Shel Silverstein. Caracas: Litexsa Venezolana, 1997. ISBN 980-6053-44-3.
(PARA primeros lectores)

Esta es una historia de complicidad, la de un niño y un árbol que crecen al mismo tiempo. Un árbol para jugar, un árbol compañero...

Un libro poético, sencillo y limpio para una historia en la que cuenta tanto el texto como la ilustración. Libro austero en blanco y negro para narrar una interpretación de la amistad y la generosidad.

Elmer/ David Mckee. Madrid: Altea, 2002. ISBN 84-372-2186-2.
(PARA primeros lectores)

Elmer, se considera un elefante diferente a los demás, y es por su piel de mil colores, y no gris, como el resto de los elefantes. Pero por encima de todo será él mismo.

Todos los elefantes son más o menos iguales, menos Elmer, el elefante más divertido de la literatura infantil. Elmer es distinto, tiene mil colores en su piel. Esta es la primera entrega de su historia, la que trata la diversidad desde la tolerancia. Con humor se presenta esta historia que supone aceptarnos tal como somos.

Crisantemo / Kevin Henkes. León: Everest, 1993. ISBN 84-241-3344-7.
(PARA lectores)

El día que nació, sus padres se llenaron de alegría. El nombre que le pusieron fue Crisantemo, un nombre perfecto. Pero fue creciendo, y cuando comenzó el colegio, la idea de llamarse Crisantemo cambió. Ya no le gustaba su nombre tanto, y es que sus compañeros no dejaban de burlarse de su nombre.

Crisantemo vivirá una situación de rechazo por parte de sus compañeros, tan solo por su nombre. Situaciones que se puede encontrar cualquier persona, pero todo cambiará volviendo a ser aceptada ante la defensa de la profesora.

“Crisantemo pensaba que su nombre era absolutamente perfecto, hasta el día en que empezó a ir al colegio.
Aquel día, Crisantemo se puso un vestido muy alegre.
Y se fue hacia la escuela corriendo, con la más radiante de sus sonrisas.
- ¡Hurra¡ -gritaba Crisantemo-. ¡viva el colegio¡
Pero cuando la señorita pasó lista, todos se rieron al oír el nombre de Crisantemo.”

Ferdinando, el toro / Munro Leaf ; Werner Klemke, ilustrador. Santa Marta de Tormes (Salamanca): Loguez, 1987. ISBN 84-85334-05-1.
(PARA lectores)

Ferdinando no es un toro igual que los demás. Mientras todos piensan en el día de la corrida, él sólo se preocupa de oler las flores. Pero un día será elegido para ir a la Plaza.

Ferdinando el toro, es una propuesta por la libertad de los derechos individuales y el respeto por la diferencia. Es un clásico de la literatura infantil y sorprende el año en el que fue escrito (1936) porque es un texto de máxima actualidad.

Oliver Button es un nena / Tomie Paola. Madrid: Susaeta, 1991. ISBN 84-305-6077-7.
(PARA lectores)

A Oliver no le gustan los mismos juegos que a los demás niños ¿por esto debe sentirse diferente? Lo que a él le gusta es leer, dibujar, disfrazarse, cantar, bailar, pero por eso no es diferente a los demás. Ser diferente le puede traer problemas.

La intolerancia, la discriminación, la marginación por la diferencia está detrás de este libro. Pero también la autoafirmación de la individualidad, porque al final Oliver supera todos los problemas. Un mensaje profundo para reivindicar la tolerancia, la defensa de lo distinto.



25/10/09

Poesía y lenguaje

RINCONETE Jueves, 22 de octubre de 2009
http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/octubre_09/22102009_01.htm

Poesía y lenguaje (I)

Por Milagros Salvador

Muchos son los poetas, lingüistas, pensadores, profesores y críticos que se han ocupado, entre otros aspectos, del tratamiento y significación del lenguaje, especialmente en su relación con la poesía; y dentro de nuestro marco cultural grecolatino, sin necesidad de remontarnos a Aristóteles con su Poética, a Horacio con su Arte poética, a Thomas Silbilet o Boileau, más cercanos a nosotros, destacaremos los nombres de María Zambrano, Jorge Guillén, Octavio Paz, Vicente Huidobro, Dámaso Alonso, Fernando Lázaro Carreter, Jorge Luis Borges, Carlos Bousoño y un largo etcétera, personas que han reflexionado sobre el tema, conscientes de que el lenguaje es el poseedor del poema.

El lenguaje, además de ser un sistema complejo de signos que sirve para comunicarnos y para permitirnos engarzar el antes y el ahora, conformando nuestra identidad, es algo más para el poeta, porque dice, comunica, provoca, sugiere y, en definitiva, crea, abriendo el cuerpo de palabras a la interpretación, exigiendo a la vez nuestro compromiso.
Lázaro Carreter, en su libro De poética y poéticas, nos dice que «el idioma poético cuenta con prerrogativas propias, y es algo que no cabe poner en duda si oímos a los poetas mismos», y aunque se aproveche «en gran medida de los materiales comunes, no queda sometido a todas su reglas».
El valor del lenguaje poético está en su entidad, como hemos dicho, en su entidad creadora, porque es un desafío a la palabra y a la objetividad, haciendo posible entender el lenguaje como un parto, inaugurando una nueva forma de sentirnos frente al mundo, elaborando un universo nuevo al que aspira todo poeta, tejiendo un tapiz en el que se reconoce un universo propio, es decir, que el poeta en su ejercicio creador puede superar la relación entre el objeto real y su representación en la palabra.
Dicho de otra manera, el lenguaje tiene también la función de la luz, porque nos permite la revelación de otro paisaje, la belleza de un nuevo sistema de relación, que cumple por ejemplo la metáfora, resonancia estética de todo buen poema.
Según Jakobson, como recoge Lázaro Carreter en su libro citado, «el rasgo distintivo del lenguaje poético es la proyección del sistema de equivalencia del eje de selección al eje de comunicación». En poesía, la elección de la palabra no sólo depende de su significado, sino también de la exigencia dentro del propio poema, «desde el punto de vista fónico y representativo», por eso es tan difícil la búsqueda y sustitución de las palabras, y la dificultad añadida a la hora de traducir la poesía a otro idioma.
Para Borges, el lenguaje poético no es sólo un medio de comunicación, sino «una pasión y un placer», con lo que nos está diciendo que el lenguaje en poesía excede el propio campo de la lingüística, que la función poética del lenguaje tiene además una función específica dentro de la lengua. En su libro Arte poética, en el que recoge algunas de sus conferencias, escribe esta sugerente frase, con la que, según él, están de acuerdo otros autores: «Las palabras fueron mágicas en un principio y son devueltas a la magia por la poesía». Frase que se supone dicha en un tono fervoroso.
Uno de los poetas que ha tratado el lenguaje poético ha sido Octavio Paz; en su interesante libro El arco y la lira, nos hace sugerentes reflexiones sobre la «poesía de la soledad» y la «poesía de la comunicación», polos entre los que se encuadra su concepto de poesía, que califica de irreductible a cualquier otra experiencia.
En la línea mágica que apuntaba Borges, reproducimos un poema de Paz muy significativo:
Todo eran todostodos era todosólo había una palabra inmensa y sin revéspalabra como un solun día se rompió en fragmentos diminutosson las palabras del lenguaje y hablamosfragmentos que nunca se uniránespejos rotos donde el mundo se mira destrozándose.
Los poetas están de acuerdo en que la poesía produce una conmoción mediante el lenguaje, y una experiencia simbólica, que permite esa «oblicuidad» que traspasa el significado lógico, aunque no todos coinciden en la universalidad de las palabras como materia poética; porque no todos aceptan conceder un nivel de exigencia estética a todas ellas y piensan, en mayor o menor medida, que el lenguaje poético es distinto de nuestro lenguaje de uso normal. Samuel R. Levin, autor de Estructuras lingüísticas en la poesía, cree en la necesidad de «que el lenguaje empleado para describir lo poético sea distinto del que se emplea para describir el mundo ordinario».
Contrario a esto se muestra Jorge Guillén, que ya a mediados del siglo xx escribe en Lenguaje y poesía, de la Revista de Occidente, que la poesía no requiere ningún lenguaje especial, ninguna palabra está de antemano excluida, «no hay más que lenguaje en el poema, palabras situadas en su conjunto». Al poeta se le pide que responda a la petición del poema, a la exigencia del poema, y que alcance el arte.
El lenguaje poético puede ser estudiado desde aspectos distintos, entre los que consideramos muy significativos dos:
Lenguaje y pensamiento.
Lenguaje y forma.
Una frase puede sugerir la reflexión sobre los dos aspectos que se implican en el mismo hecho, la poesía bebe en el manantial de lenguaje y se convierte en agua, y las palabras fluyen en el poema, en un mismo acto de creación.

6/3/09

Chiste

El presidente de una empresa le dice a su gerente general:
El lunes próximo, a eso de las 10 de la noche el cometa Halley se hará visible, es un acontecimiento que ocurre cada 78 años. Reúna al personal en el patio de la fábrica, todos usando cascos de seguridad, que allí les explicaremos el fenómeno.
Si llueve, el raro espectáculo no podrá ser visto a ojo desnudo, en cuyo caso entraremos en el comedor donde será exhibido un documental sobre el mismo tema.

El gerente al jefe de producción:
Por orden del presidente, el lunes a las siete aparecerá el cometa Halley sobre la fábrica. Si llueve reúna a los empleados con cascos de seguridad y llévelos al comedor, donde tendrá lugar el raro fenómeno lo que sucede cada 78 años a ojo desnudo.

El jefe de producción al supervisor:
A pedido de nuestro gerente general, el científico Halley de 78 años, aparecerá desnudo en el comedor de la fábrica usando casco de seguridad, pues va a ser presentado un documental sobre el problema de la lluvia en los ojos.

El supervisor a su asistente:
Todo el mundo desnudo, sin excepción, deberá estar en el patio el lunes a las siete, donde el famoso guitarrista Halley mostrará el documental "Bailando bajo la lluvia". El show se presenta cada 78 años.

Y por último el asistente a sus empleados:
El jefe cumplirá 78 años el lunes, habrá una fiesta en el patio y en el comedor amenizada por el grupo Halley sus cometas.

2/3/09

SIGNOS DE PUNTUACIÓN (Juego de Palabras)

Los signos de puntuación se usan en los textos escritos para intentar reproducir la entonación del lenguaje oral (pausas, matices de voz, gestos, cambios de tono, etc.) con objeto de interpretar y comprender correctamente el mensaje escrito. Los signos de puntuación, por lo tanto, nos permiten expresarnos con claridad y evitar interpretaciones diferentes del mismo texto.

Por ejemplo, el sentido de la siguiente frase: «No está mal eso», cambia si utilizamos otros signos de puntuación: «No, está mal eso».

El viaja sólo en tren.El viaja solo en tren.
No comáis grasas animales. No comáis grasas, ¡animales!
Perdón imposible, que cumpla su condena.Perdón, imposible que cumpla su condena.
No, es verdad.No es verdad.
El maestro dijo: «Javier es un burro».- El maestro -dijo Javier- es un burro.
No, se lo dijo.No, ¿se lo dijo?...
No sé, ¿lo dijo?No sé, lo di, ¡jo!...
No se lo dijo.No, se lo di, ¡jo!...
Estaré sólo esta tarde.Estaré solo esta tarde.
Quiero un café solo.Quiero un café sólo.
No, lo sabía.No lo sabía.
¿Cuánto es la mitad de uno más uno?
¿Cuánto es la mitad de uno, más uno?

Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda.
(Su usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra «mujer».Si usted es hombre, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra «tiene»).
Su usted es mujer, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra «mujer».Si usted es hombre, con toda seguridad colocaría la coma después de la palabra «tiene»).

Tres hermanas casaderas, Soledad, Julia e Irene, conocieron a un joven y apuesto caballero, licenciado en letras y las tres se enamoraron de él. Pero el caballero no se atrevía a decir de cuál de las tres hermanas estaba enamorado. Como no se declaraba a ninguna, las tres hermanas le rogaron que dijera claramente a cuál de las tres amaba.

El joven caballero escribió en un poema sus sentimientos, aunque "olvidó" consignar los signos de puntuación, y pidió a las tres hermanas que cada una de ellas añadiese los signos de puntuación que considerase oportunos. La décima era la siguiente:

Tres bellas, ¡quÉ bellas son!
(Citado por Roberto Vilches Acuña en "Curiosidades literarias y malabarismos de la lengua". Editorial Nascimiento. Santiago de Chile, 1955)
Tres bellas que bellas sonme han exigido las tres que diga de ellas cual esla que ama mi corazónsi obedecer es razón digo que amo a Soledad no a Julia cuya bondad persona humana no tieneno aspira mi amor a Irene que no es poca su beldad

Soledad leyó la carta:Tres bellas, ¡qué bellas son!,me han exigido las tres que diga de ellas cuál esla que ama mi corazón.Si obedecer es razón, digo que amo a Soledad; no a Julia, cuya bondad persona humana no tiene;no aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad.

Julia en cambio:Tres bellas, ¡qué bellas son!,me han exigido las tres que diga de ellas cuál esla que ama mi corazón.Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad?No. A Julia, cuya bondad persona humana no tiene.No aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad.
Dijo Irene:Tres bellas, ¡qué bellas son!,me han exigido las tres que diga de ellas cuál esla que ama mi corazón.Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad?No. ¿A Julia, cuya bondad persona humana no tiene?No. Aspira mi amor a Irene, que no es poca su beldad.

Así pues persistía la duda, por lo que tuvieron que rogar de nuevo al joven que les desvelara quién era la dueña de su corazón.
Cuando recibieron de nuevo el poema del caballero con los signos de puntuación las tres se sorprendieron:
Tres bellas, ¡qué bellas son!,me han exigido las tres que diga de ellas cuál esla que ama mi corazón.Si obedecer es razón, ¿Digo que amo a Soledad?No. ¿A Julia, cuya bondad persona humana no tiene?No. ¿Aspira mi amor a Irene? ¡Qué!... ¡No!... Es poca su beldad.


La extraña conducta de César
César entró sobre la cabeza,llevaba el casco en los pies,las sandalias en la mano,la fiel espada...
César entró, sobre la cabezallevaba el casco, en los pieslas sandalias, en la manola fiel espada...

Nuestro amigo Marcelino Fernández (Matelogos) dedicó el siguiente poema a sus tres hijos Marcelo, Marcos y Esther, aunque según confiesa todavía está pagando por su arrebato paterno-poético-patético.
Marcelo, Marcos y Esther
Marcelino Fernández (Matelogos)

Marcelo, Marcos y Estherme piden a mí que escribaa cual prefiero teneren mayor grado de estima.
Y escrito está a continuaciónen mal verso y sin puntuación:
Digo que prefiero a Marceloaunque a veces sea de hielono a Esther cuya hermosuracompite con su frescurano alabo a Marcos por su cienciaque no es poca su inteligencia

Marcelo, el primero que leyó,puntos y comas así entendió:
Digo que prefiero a Marcelo,aunque a veces sea de hielo.No a Esther, cuya hermosuracompite con su frescura.No alabo a Marcos por su ciencia,que no es poca su inteligencia.

Esther puso interrogacionesy quedaron así las puntuaciones:¿Digo, que prefiero a Marcelo,aunque a veces sea de hielo?No. A Esther, cuya hermosuracompite con su frescura.No alabo a Marcos por su ciencia,que no es poca su inteligencia.

Marcos, cuando al fin le tocóotros signos añadió:¿Digo, que prefiero a Marceloaunque a veces sea de hielo?No. ¿A Esther, cuya hermosuracompite con su frescura?No. Alabo a Marcos por su ciencia,que no es poca su inteligencia.

Mas yo leí con emoción y signos de admiración:¿Digo, que prefiero a Marceloaunque a veces sea de hielo?No. ¿A Esther cuya hermosuracompite con su frescura?No. ¿Alabo a Marcos por su ciencia?¡Qué no! Es poca su inteligencia.

EL TESTAMENTO

Se cuenta que un señor, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento sin signos de puntuación:
«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás se pagará la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo». El juez encargado de resolver el testamento reunió a los posibles herederos, es decir, al sobrino Juan, al hermano Luis, al sastre y a los jesuitas y les entregó una copia del confuso testamento con objeto de que le ayudaran a resolver el dilema.

Al día siguiente cada heredero aportó al juez una copia del testamento con signos de puntuación.

- Juan, el sobrino:«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan. No a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

- Luis, el hermano:«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¡A mi hermano Luis!. Tampoco, jamás, se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

- El sastre:«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

- Los jesuitas: «¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Se pagará la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo».

- El juez todavía pudo añadir otra interpretación:«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás se pagará la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo»

.Así que el señor juez, ante la imposibilidad de nombrar heredero, tomó la siguiente decisión:«... por lo que no resultando herederos para esta herencia, yo, el Juez me incauto de ella en nombre del Estado y sin más que tratar queda terminado el asunto».

FUENTE:
http://www.juegosdepalabras.com/signos.htm

BARBARISMO

Barbarismo
De Wikipedia, la enciclopedia libre

Barbarismo, según el punto de vista normativo reflejado en el Diccionario de la Real Academia Española (RAE), es una incorrección que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o en emplear vocablos impropios. En Lingüística estricta puede corresponder a una forma estigmatizada socialmente, o bien a una innovación lingüística.

Barbarismo es también un extranjerismo no incorporado totalmente al idioma. Se trata de un caso particular de barbarismo en su primera acepción.
Los barbarismos pueden ser prosódicos, morfológicos y sintácticos, según afecten a la prosodia, morfología o sintaxis.

Los barbarismos acaban a veces siendo aceptados por los órganos reguladores normativos ya que su uso se generaliza por personas cultas e incluso por escritores de renombre; v.g. «control», hoy aceptado y antiguamente barbarismo.

Ejemplos de barbarismo son:
«narizón», que normativamente es «narigón», etc.
aereopuerto por aeropuerto
ambos dos por ambos
americano por estadounidense
bayonesa por mayonesa
cóptel por cóctel
delicuente por delincuente
dentrar por entrar
diabetis por diabetes
dividible por divisible
extrictamente por estrictamente
fustración por frustración
línia por línea
lluviendo, lluvió por lloviendo, llovió
pior por peor
rampla por rampa
rebundancia por redundancia
remarcar por destacar
sindrome (pronunciado [sindróme]) por síndrome
trompezarse por tropezarse
tuataje por tatuaje
madrasta por madrastra
nadien, nadies, o peor aún naiden, por nadie
nieblina por neblina
usteden o astedes por ustedes
vianesa por vienesa.
standart por estándar.

Barbarismo
Tendencia exclusiva a emplear palabras o expresiones tomadas de otras lenguas, se llama también así a estas palabras o expresiones. // Palabra o expresión que se escribe, pronuncia o se emplea incorrectamente.

Barbarismo.
(1) Falta de lenguaje que comenten los extranjeros al adaptar a la lengua que pretenden hablar palabras de su propio idioma o de otra lengua que tal vez conocen mejor. Es frecuente, por ejemplo, el uso de exprimir por expresar entre extranjeros, que así hispanizan bárbaramente el francés exprimer o el italiano esprimere ‘expresar’.
(2) La Academia Española clasifica además como barbarismus:
(a) las faltas de ortografía;
(b) las acentuaciones erróneas: périto, méndigo, etc.;
(c) el ceceo;
(d) las formaciones erróneas: haiga por haya, cuala, etc.;
(e) los extranjerismos
(f) los nombres extranjeros pronunciados conforme a su nombre originario cuando tienen nombre español: Brutus por Bruto, pachá por bajá, London por Londres;
(g) los arcaísmos: asaz, empero, etc.;
(h) los vocablos nuevos contrarios a la índole de nuestra lengua: presupuestar, coloridad, extemporaneidad, etc.;
(i) las palabras usadas indebidamente: reasumir por resumir, bajo esta base por sobre esta base.“
[Lázaro Carreter, F., p. 71]

1/3/09

TÉCNICAS DE LA DESCRIPCIÓN

TÉCNICAS DE LA DESCRIPCIÓN

De lo expuesto hasta ahora se deduce que para describir bien hay que tener en cuenta lo siguiente:

Observación atenta de la realidad que se va a describir.

Captación de impresiones sensoriales: auditivas, olfativas, táctiles… que puedan ofrecer al receptor una idea completa de la realidad que se describe.
Selección de los detalles más significativos de acuerdo con el tipo de descripción que se desea realizar.

Denotativa (ofrecer una visión exacta de la realidad).
Connotativa (subrayar la impresión que la realidad produce en quien describe)
Ordenación de los elementos seleccionados teniendo en cuenta si se va a realizar una descripción estática o dinámica.

Estática: Ordenación espacial. De arriba a abajo, de derecha a izquierda, de dentro a afuera o viceversa. También es posible no seguir ningún tipo de ordenación para dar sensación de desorden, de caos. En la plaza de la ciudad se levanta un caserón de piedra; cuatro grandes balcones se abren en la fachada. Sobre la puerta resalta un recio blasón. En el primer balcón de la izquierda se ve sentado, en un sillón, un hombre; su cara está pálida, exangüe y remata en una barbita afilada y gris.
AZORÍN,
Castilla
(De. Espasa Calpe)

Dinámica : Enumeración de las acciones y de sus características o cualidades.
En el texto de Azorín, propuesto anteriormente:
Las estaciones, en las grandes ciudades, son lo que primero despierta por las mañanas a la vida inexorable y cotidiana. Y son primero los faroles de los mozos que pasan, cruzan, giran, tornan, marchan de un sitio para otro, a ras de suelo, misteriosos, diligentes, sigilosos. Y son luego las carretillas y diablas, que comienzan a chirriar y gritar. Y después el estrépito sordo, lejano, de los coches que avanzan. Y luego la ola humana que va entrando por las anchas puertas y se desparrama, acá y allá, por la inmensa nave. Los redondos focos eléctricos, que han parpadeado toda la noche, acaban de ser apagadas; suenan los silbatos agudos de las locomotoras; en el horizonte surgen los resplandores rojizos, nacarados, violetas, áureos de la aurora. Yo he contemplado este ir y venir, este trajín ruidoso, este despertar de la energía humana. El momento de sacar nuestro billete correspondiente es llegado ya.

Observa cómo se van enumerando las acciones y sus cualidades:
ACCIONES
CUALIDADES
…faroles… que pasan.
…misteriosos, diligentes, sigilosos.
…carretillas… que comienzan a chirriar.

…coches que avanzan con estrépito .
…sordo, lejano.
… la ola humana que va entrando… se desparrama.

…los focos que han parpadeado… acaban de ser apagados.
…redondos, eléctricos.
…suenan los silbatos.
…agudos.
…surgen los resplandores.
…rojizos, nacarados, violetas, áureos.

Utilización precisa del léxico y de los recursos expresivos:
Adjetivos que expresen certeramente las cualidades de los objetos o impresiones sensoriales.
Comparaciones y metáforas que estimulen la imaginación del receptor.
Verbos que expresen adecuadamente las actitudes y movimientos en las descripciones dinámicas.

ACTIVIDADES
Coloca encima de tu mesa de trabajo una manzana. Obsérvala, tócala y huélela. Anota las sensaciones que te va produciendo. Selecciona y ordena los detalles más significativos. Realiza dos descripciones: una denotativa y otra connotativa.
Observa con atención la calle donde vives, la fachada de tu casa, el balcón de tu habitación y tu propia habitación. Haz una breve descripción dinámica enlazando todos los lugares. Para ello imagina que tus ojos son una cámara cinematográfica que va recorriendo este trayecto y se va fijando en los aspectos más significativos.
Transforma la siguiente descripción denotativa del petirrojo en la descripción connotativa de un petirrojo concreto. Ponle un nombre e inventa una breve historia de la que él sea protagonista.
PETIRROJO. Erithacus rebecula.

Es mucho menor que el Petirrojo Americano. Muy fácil de identificar; el tener la cara rojiza le diferencia de todos los demás que tienen el pecho rojizo. Cuando vuela alejándose muestra sus infracoberteras caudales pálidas. Es de comportamiento escondidizo. Canto gorjeante agradable, emitido durante casi todo el año; el reclamo más común es un "tic-tic", y también un fino "tsit" y un "tsuit" agudo que recuerda al Papamoscas Gris. Bosques, matorrales, jardines, setos y parques urbanos; en el Oeste es muy común junto a ciudades.