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30/7/11

Poesía Infantil



El desordenador (Versos de colores, Editorial Hiperión) 

Anda el ordenador
subido de color
y algo desordenado
desde el martes pasado.


        Navega en un mensaje
sin pasaje ni viaje.
Vaga etéreo y errático
por el mar informático.




Una computadora
cubana lo enamora,
atravesando el charco
sin avión y sin barco.


Lo conquista despacio
por el ciberespacio.
Al cabo le da coba,
entre arrobo y arroba..

Con un abracadabra,
de palabra en palabra,
lo vuelve del revés:
la cabeza en los pies.

Padece hipertensión,
se le mueve el ratón,
se le abre una carpeta,
se vuelve majareta...

Archiva corazones
por todos los rincones.
Imprime sólo flores
de todos los colores.

Y vive enamorado,
día y noche colgado
del hilo telefónico,

en su cielo electrónico.

El desordenador (Versos de colores, Editorial Hiperión)

8/12/10

Las Hormigas

Las hormigas

Un día el león convocó a todos los animales de la sabana y de la selva.Cuando todos estuvieron en su presencia, el pregonero se subió a un árbol y proclamó el bando siguiente:
- ¡Orden del rey león! Todos los animales de cualquier género, especie o tamaño tienen que reconocer al león como a su rey, deben rendirle homenaje y obediencia, someterle sus litigios y aceptar sus sentencias. El que se atreva a rebelarse será castigado.
Un sordo murmullo recorrió la asamblea de los animales y luego se alzó una vocecita para protestar. Era la portavoz de las hormigas:
- Nosotras no aceptamos la orden. En nuestra tribu nuestros antepasados nos dieron una reina y nosotros obedeceremos solamente sus órdenes.
El león respondió: - ¡Tendréis vuestro castigo! Todos se dispersaron y al atardecer los hijos del león salieron a cazar. Cogieron un hermoso jabalí, lo escondieron en un matorral y se fueron a decírselo al gran jefe. Las hormigas, avisadas por los exploradores, acudieron desde los cuatro puntos cardinales y en un instante cubrieron la sabana.
Las hierbas y los árboles rebosaban de hormigas, que limpiaban sus mandíbulas para la gran batalla. En un instante devoraron al jabalí dejando sólo los huesos pelados. Mientras tanto el sol había desaparecido del horizonte entre resplandores de fuego.
Finalmente el león llegó con toda su familia. El ejército de las hormigas entró en acción y cayeron sobre los felinos. Se encaramaron sobre sus patas. Sus pinzas agudas se metieron en la piel, dentro de las orejas, en los ojos. Los desgraciados leones, rugiendo de dolor, se revolcaban en la tierra. Trataron de huir lejos golpeándose contra los árboles. Pero no pudieron escapar al asalto de las hormigas.
A la mañana siguiente un buitre pasando en un vuelo rasante vio los esqueletos de la familia del león que había pretendido imponerse como rey absoluto de todos los animales.
Y continuando su vuelo solitario pensó que "los poderosos nunca deben despreciar la fuerza de los débiles cuando permanecen unidos".
Alarico Gómez.


30/10/10

13/6/10

Lecturas para jóvenes

Las mil y una noches

Alejandro Dumas: Los tres mosqueteros, El Conde de Montecristo.

Roberto Arlt: El juguete rabioso.

Ponson du Terrail: Las aventuras de Rocambole.

Mark Twain: Huckleberry Finn.

Emilio Salgari: Sandokán, El Corsario Negro.

Jack London: El llamado de la selva.

Daniel Defoe: Robinson Crusoe.

Hermann Melville: Moby Dick.

La Isla de Nim / Wendy Orr ; Kerry Millard , ilustrador. Zaragoza : Edelvives, 2002. ISBN 84-263-4607-3.

Nim y su padre viven en medio del océano, en una isla paradisíaca. Pero eso no implica estar incomunicados. Gracias Internet pueden comunicarse con el exterior. Esta forma de comunicación será transcendental para superar los problemas y vivir una gran aventura.

Este libro nos muestra de una manera divertida la importancia de la comunicación, sea cual sea su forma. En este caso las nuevas tecnologías. Una buena manera de dar a conocer este medio a los chicos y chicas.

"A: jack.rusoe@explorer.net
De: alias@incognito.net
Fecha: martes 30 de marzo, 22:21
Querido Jack Rusoe:
(...) 1) ¿cuánto tiempo flotan los cocos?
(...) Gracias, Alex Rover"



Literatura para niños y niñas

Literatura para niños y niñas

  • "Colmillo Blanco" (White fang, 1906): escrito por Jack London, cuenta la historia de un lobo que es amado, odiado y utilizado a lo largo de su vida. Una reflexión magnífica sobre la libertad, la esclavitud y el amor.
  • "El Principito" (Le petit prince, 1943): escrito por Saint-Exupéry es una de las joyas de la literatura mundial. Un principito de un pequeño asteroide se lanza a la aventura de recorrer otros mundos, entre los cuales está la Tierra. En ellos conoce a distintos personajes y con su sencillez y sabiduría aborda temas como la amistad, el amor y la vida misma..
  • "El libro de la selva" (The Jungle Book - 1894): escrito por Rudyard Kipling, es una recopilación de cuentos. Los primeros capítulos se refieren a la historia de un niño criado en la selva y las aventuras que allí vive. Luego, comienzan cuentos independientes. Una buena manera de ejercitar la imaginación.

Historias perfectas para ellas

  • "Mujercitas" (Little women - 1868): escrito por Louisa May Alcott, cuenta la historia de cuatro jovencitas caracterizadas cada una con un defecto y su crecimiento en la época de la guerra civil norteamericana. Es un libro que habla de evolución personal y aborda los problemas de la vida misma. Esta saga continúa con: Las mujercitas se casan (Good Wives), Hombrecitos y Los muchachos de Jo.
  • "Una niña anticuada": escrita también por Louisa May Alcott. La historia versa sobre una niña de campo llamada Polly que visita a una amiga en la ciudad. La diferencia entre los dos mundos es muy marcada, pero ella se mantiene fiel a sus principios aunque siempre hay tentaciones alrededor.

Libros de aventura para ellos

  • "Robinson Crusoe" (1719): escrita por Daniel Defoe, cuenta la historia de un marinero que tras un naufragio resulta el único sobreviviente y debe vivir en una isla desierta. Una aventura para leer más de una vez.
  • "20.000 leguas de viaje submarino" (Vingt mille lieues sous le mer - 1869): es una de las obras más reconocidas de Julio Verne. La historia versa sobre la captura de un reconocido biólogo a manos del Capitán Nemo y las aventuras que viven en el submarino con el cual recorren los mares. Un clásico imperdible.

  • http://literatura.suite101.net/article.cfm/libros_clsicos_para_ninos_y_jovenes
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Donde viven los monstruos / Maurice Sendak. Madrid: Alfaguara, 1992. ISBN 84-204-3022-6.
(PARA primeros lectores)

Sus travesuras llevan a Max a su habitación castigado y sin cenar. Encerrado entre esas cuatro paredes, imagina un viaje fantástico al país de los monstruos, donde se convertirá en el rey.

Donde viven los monstruos es un clásico de la literatura infantil. Un libro para aprender a domar monstruos, en este caso entrañables y tiernos. También es un libro que refuerza el amor a la familia. Un libro para primeros lectores que se verán identificados con Max, sus juegos, sus miedos, su mundo.

“La noche que Max se puso su traje de lobo y se dedicó a hacer faenas de una clase y de otra su madre le llamó “¡MONSTRUO!” y Max le contestó “¡TE VOY A COMER!” y le mandaron a la cama sin cenar.”

Los tres bandidos / Tomi Ungerer.- Valladolid: Miñón, 1981. ISBN 84-355-0420-4.
(PARA primeros lectores)

Esta es la historia de tres fieros bandidos y sus andanzas. También del cambio que se produce en sus vidas cuando se cruza en su camino una niña. Entonces su vida se transformará.

Con un lenguaje sencillo, y unas ilustraciones que se acoplan perfectamente a la narración. Nos encontramos con la personalidad de tres bandidos que variarán su conducta tras un episodio que les hará reflexionar sobre su vida. Una historia de terror para primeros lectores tratada con humor e imaginación

El Árbol generoso / Shel Silverstein. Caracas: Litexsa Venezolana, 1997. ISBN 980-6053-44-3.
(PARA primeros lectores)

Esta es una historia de complicidad, la de un niño y un árbol que crecen al mismo tiempo. Un árbol para jugar, un árbol compañero...

Un libro poético, sencillo y limpio para una historia en la que cuenta tanto el texto como la ilustración. Libro austero en blanco y negro para narrar una interpretación de la amistad y la generosidad.

Elmer/ David Mckee. Madrid: Altea, 2002. ISBN 84-372-2186-2.
(PARA primeros lectores)

Elmer, se considera un elefante diferente a los demás, y es por su piel de mil colores, y no gris, como el resto de los elefantes. Pero por encima de todo será él mismo.

Todos los elefantes son más o menos iguales, menos Elmer, el elefante más divertido de la literatura infantil. Elmer es distinto, tiene mil colores en su piel. Esta es la primera entrega de su historia, la que trata la diversidad desde la tolerancia. Con humor se presenta esta historia que supone aceptarnos tal como somos.

Crisantemo / Kevin Henkes. León: Everest, 1993. ISBN 84-241-3344-7.
(PARA lectores)

El día que nació, sus padres se llenaron de alegría. El nombre que le pusieron fue Crisantemo, un nombre perfecto. Pero fue creciendo, y cuando comenzó el colegio, la idea de llamarse Crisantemo cambió. Ya no le gustaba su nombre tanto, y es que sus compañeros no dejaban de burlarse de su nombre.

Crisantemo vivirá una situación de rechazo por parte de sus compañeros, tan solo por su nombre. Situaciones que se puede encontrar cualquier persona, pero todo cambiará volviendo a ser aceptada ante la defensa de la profesora.

“Crisantemo pensaba que su nombre era absolutamente perfecto, hasta el día en que empezó a ir al colegio.
Aquel día, Crisantemo se puso un vestido muy alegre.
Y se fue hacia la escuela corriendo, con la más radiante de sus sonrisas.
- ¡Hurra¡ -gritaba Crisantemo-. ¡viva el colegio¡
Pero cuando la señorita pasó lista, todos se rieron al oír el nombre de Crisantemo.”

Ferdinando, el toro / Munro Leaf ; Werner Klemke, ilustrador. Santa Marta de Tormes (Salamanca): Loguez, 1987. ISBN 84-85334-05-1.
(PARA lectores)

Ferdinando no es un toro igual que los demás. Mientras todos piensan en el día de la corrida, él sólo se preocupa de oler las flores. Pero un día será elegido para ir a la Plaza.

Ferdinando el toro, es una propuesta por la libertad de los derechos individuales y el respeto por la diferencia. Es un clásico de la literatura infantil y sorprende el año en el que fue escrito (1936) porque es un texto de máxima actualidad.

Oliver Button es un nena / Tomie Paola. Madrid: Susaeta, 1991. ISBN 84-305-6077-7.
(PARA lectores)

A Oliver no le gustan los mismos juegos que a los demás niños ¿por esto debe sentirse diferente? Lo que a él le gusta es leer, dibujar, disfrazarse, cantar, bailar, pero por eso no es diferente a los demás. Ser diferente le puede traer problemas.

La intolerancia, la discriminación, la marginación por la diferencia está detrás de este libro. Pero también la autoafirmación de la individualidad, porque al final Oliver supera todos los problemas. Un mensaje profundo para reivindicar la tolerancia, la defensa de lo distinto.



25/10/09

Poesía y lenguaje

RINCONETE Jueves, 22 de octubre de 2009
http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/octubre_09/22102009_01.htm

Poesía y lenguaje (I)

Por Milagros Salvador

Muchos son los poetas, lingüistas, pensadores, profesores y críticos que se han ocupado, entre otros aspectos, del tratamiento y significación del lenguaje, especialmente en su relación con la poesía; y dentro de nuestro marco cultural grecolatino, sin necesidad de remontarnos a Aristóteles con su Poética, a Horacio con su Arte poética, a Thomas Silbilet o Boileau, más cercanos a nosotros, destacaremos los nombres de María Zambrano, Jorge Guillén, Octavio Paz, Vicente Huidobro, Dámaso Alonso, Fernando Lázaro Carreter, Jorge Luis Borges, Carlos Bousoño y un largo etcétera, personas que han reflexionado sobre el tema, conscientes de que el lenguaje es el poseedor del poema.

El lenguaje, además de ser un sistema complejo de signos que sirve para comunicarnos y para permitirnos engarzar el antes y el ahora, conformando nuestra identidad, es algo más para el poeta, porque dice, comunica, provoca, sugiere y, en definitiva, crea, abriendo el cuerpo de palabras a la interpretación, exigiendo a la vez nuestro compromiso.
Lázaro Carreter, en su libro De poética y poéticas, nos dice que «el idioma poético cuenta con prerrogativas propias, y es algo que no cabe poner en duda si oímos a los poetas mismos», y aunque se aproveche «en gran medida de los materiales comunes, no queda sometido a todas su reglas».
El valor del lenguaje poético está en su entidad, como hemos dicho, en su entidad creadora, porque es un desafío a la palabra y a la objetividad, haciendo posible entender el lenguaje como un parto, inaugurando una nueva forma de sentirnos frente al mundo, elaborando un universo nuevo al que aspira todo poeta, tejiendo un tapiz en el que se reconoce un universo propio, es decir, que el poeta en su ejercicio creador puede superar la relación entre el objeto real y su representación en la palabra.
Dicho de otra manera, el lenguaje tiene también la función de la luz, porque nos permite la revelación de otro paisaje, la belleza de un nuevo sistema de relación, que cumple por ejemplo la metáfora, resonancia estética de todo buen poema.
Según Jakobson, como recoge Lázaro Carreter en su libro citado, «el rasgo distintivo del lenguaje poético es la proyección del sistema de equivalencia del eje de selección al eje de comunicación». En poesía, la elección de la palabra no sólo depende de su significado, sino también de la exigencia dentro del propio poema, «desde el punto de vista fónico y representativo», por eso es tan difícil la búsqueda y sustitución de las palabras, y la dificultad añadida a la hora de traducir la poesía a otro idioma.
Para Borges, el lenguaje poético no es sólo un medio de comunicación, sino «una pasión y un placer», con lo que nos está diciendo que el lenguaje en poesía excede el propio campo de la lingüística, que la función poética del lenguaje tiene además una función específica dentro de la lengua. En su libro Arte poética, en el que recoge algunas de sus conferencias, escribe esta sugerente frase, con la que, según él, están de acuerdo otros autores: «Las palabras fueron mágicas en un principio y son devueltas a la magia por la poesía». Frase que se supone dicha en un tono fervoroso.
Uno de los poetas que ha tratado el lenguaje poético ha sido Octavio Paz; en su interesante libro El arco y la lira, nos hace sugerentes reflexiones sobre la «poesía de la soledad» y la «poesía de la comunicación», polos entre los que se encuadra su concepto de poesía, que califica de irreductible a cualquier otra experiencia.
En la línea mágica que apuntaba Borges, reproducimos un poema de Paz muy significativo:
Todo eran todostodos era todosólo había una palabra inmensa y sin revéspalabra como un solun día se rompió en fragmentos diminutosson las palabras del lenguaje y hablamosfragmentos que nunca se uniránespejos rotos donde el mundo se mira destrozándose.
Los poetas están de acuerdo en que la poesía produce una conmoción mediante el lenguaje, y una experiencia simbólica, que permite esa «oblicuidad» que traspasa el significado lógico, aunque no todos coinciden en la universalidad de las palabras como materia poética; porque no todos aceptan conceder un nivel de exigencia estética a todas ellas y piensan, en mayor o menor medida, que el lenguaje poético es distinto de nuestro lenguaje de uso normal. Samuel R. Levin, autor de Estructuras lingüísticas en la poesía, cree en la necesidad de «que el lenguaje empleado para describir lo poético sea distinto del que se emplea para describir el mundo ordinario».
Contrario a esto se muestra Jorge Guillén, que ya a mediados del siglo xx escribe en Lenguaje y poesía, de la Revista de Occidente, que la poesía no requiere ningún lenguaje especial, ninguna palabra está de antemano excluida, «no hay más que lenguaje en el poema, palabras situadas en su conjunto». Al poeta se le pide que responda a la petición del poema, a la exigencia del poema, y que alcance el arte.
El lenguaje poético puede ser estudiado desde aspectos distintos, entre los que consideramos muy significativos dos:
Lenguaje y pensamiento.
Lenguaje y forma.
Una frase puede sugerir la reflexión sobre los dos aspectos que se implican en el mismo hecho, la poesía bebe en el manantial de lenguaje y se convierte en agua, y las palabras fluyen en el poema, en un mismo acto de creación.